jueves, 29 de noviembre de 2012

Guadalupe Dueñas



GUADALUPE DUEÑAS

“Y yo entonces en ese libro realmente fui yo. […] Y allí hice muchos versos y muchos medios cuentos que creía yo que eran cuentos y era poesía.”

Biografía
Guadalupe Dueñas de la Madrid nació en Guadalajara, Jalisco, el  19 de octubre de 1920. Fue la hija primogénita del matrimonio de Miguel Dueñas Padilla y Guadalupe de la Madrid García, prima hermana del ex presidente de México, Miguel de la Madrid Hurtado. La pareja formó familia grande: catorce hijos, de los cuales ocho llegaron a la edad adulta: Guadalupe, Miguel (quien murió en un accidente a los veintitrés años), Carmelita, Gloria, Lourdes, Luz María, Manuel y María de los Ángeles. Ya que su padre estudió en el Seminario Católico, pero lo abandonó para casarse con Guadalupe de la Madrid, intentó educar a sus hijos bajo estrictos métodos religiosos. No se sabe mucho de la juventud de Dueñas, excepto que cursó su educación básica en los Colegios Teresianos de la Ciudad de México y Morelia; tomó clases particulares de literatura con Emma Godoy y llevó cursos en la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue en esta época de encierros en que comenzó a escribir en un diario donde ella escribía “todos los odios, el disgusto que me causaba la vida, la decepción en la que estaba, la desesperanza total.” Escribió cuentos y poesía en ese diario pero nunca los publicó, hasta su regreso de Estados Unidos, al Distrito Federal, "con un corazón diferente, con una mente totalmente diversa" fue que escribió sus primeros cuentos. Colaboró en el suplemento México en la cultura, del periódico Novedades. En 1959, Guadalupe Dueñas recibió el Premio José María Vigil por su primer libro Tiene la noche un árbol. Trabajó en la Oficina Cinematográfica de la Secretaría de Gobernación durante los 50´s. Fue becaria del Centro Mexicano de Escritores (CME), y compañera de generación de Inés Arredondo y Vicente Leñero.  Falleció el 13 de enero del 2002 en México, D.F.

Obra  general y características
Los primero cuatro cuentos publicados de Guadalupe Dueños aparecieron en la revista Ábside  de los hermanos Plancarte  en 1954: "Las ratas", "El correo" "Los piojos" y "Mi chimpancé". En 1958 el Fondo de Cultura Económica, en su colección de Letras Mexicanas, publica una colección de veinticinco cuentos: Tiene la noche un árbol,  el título es un verso de “Muerte sin fin” del poeta José Gorostiza. Después aparecerá el compendio No moriré del todo en 1972, para el título Dueñas tomó una línea del poema “Non omnis moriar” del poeta mexicano Manuel Gutiérrez Nájera. Antes el silencio fue su último libro de cuentos, publicado en 1991. La historia del comienzo literario de Dueñas es todo menos glamurosa y sí, llena de humor, como sus cuentos. En general sus cuentos son sombríos, de carácter fantástico maravilloso.  Tiende a mostrar  protagonistas frágiles, como niños, ancianos o enfermos. La muerte es su temática principal, pero no es tratada con nostalgia o tristeza sino como humor e ironía. Los animales que aparecen en sus historias están ligados a la oscuridad.  Generalmente añade datos autobiográficos en sus relatos.

“La historia de Mariquita”
El cuentoLa historia de Mariquita”  narra lo que aconteció con una niña que nació antes de tiempo, muere y su padre conserva su cuerpo en un frasco de chiles, con alguna preparación especial. La vida de la narradora está ligada a la existencia de esa niña que duerme en el agua.  Como dijimos, Guadalupe Dueñas integra pasajes de su vida en su obra, seguramente la muerte temprana de varios de sus hermanos menores la marcó e inspiró este cuento. A pesar de tratarse de un  tema oscuro y ciertamente  grotesco, Dueñas le imprime un toque de ternura que permite un cambio de perspectiva en el lector, tanto así que al final uno piensa que los raros son los vecinos, y no la familia.

Comentarios
Los cuentos de Guadalupe Dueños son breves, compactos, redondos y algunos muy sobresalientes. Se tratan de obras fantásticas y enigmáticas, prodigios de la fusión perfecta entre la imaginación y la realidad. En ellas, todo es posible. Los relatos son una combinación de lo sublime, lo ridículo y aun lo estrambótico. Para Dueñas, “el cuento cobró nuevo impulso cuando las obras de Juan José Arreola y Juan Rulfo avivaron la imaginación de otros autores”, entre los que se contaba ella por supuesto.

Extra 
Para que el lector tenga la oportunidad de conocer directamente el estilo de Dueñas, aquí pueden leer dos de sus cuentos. 

 

Elena Garro



ELENA GARRO

“Yo no renuncio a mi calidad de hombre, el hombre es el lenguaje. Que se oiga la voz del hombre, en lugar que el hombre se ahogue en crímenes.”

Biografía
Elena Garro nació en Puebla el 11 de diciembre de 1920. Fue hija de padre español y madre mexicana.  Vivió su infancia en la Ciudad de México. Para huir de la Guerra Cristera, la familia Garro se trasladó a Iguala, en el estado de Guerrero. En su juventud viajó a la Ciudad de México para estudiar literatura, coreografía y teatro en la UNAM (UNAM). En esa época y lugar conoció a Octavio Paz, con quien se casó en 1937. El matrimonio viajó  a España ese mismo año, regresó en 1938. Tuvieron una hija, Helena. Finalmente se divorciaron en 1959. Tras la masacre de Tlatelolco, en 1968, la prensa manipuló sus declaraciones en las que ella acusó a varios intelectuales mexicanos de instigar a los estudiantes, para luego abandonarlos a su suerte. Estas afirmaciones le ocasionaron el rechazo de la comunidad intelectual mexicana, lo que la llevó al exilio. Durante un tiempo residió en Estados Unidos, después viajó a España y luego vivió en Francia durante veinte años. Cuando regresó a México, vivió en Cuernavaca. Enfermó de cáncer de pulmón, causado por fumar desde muy joven, y a pesar de que Conaculta cubrió los gastos médicos, Elena Garro falleció el 22 de agosto de 1998.

Obra general y características
Las novelas, obras teatrales y cuentos de Elena Garro generalmente se enfocan en la marginación de la mujer, la libertad femenina y la libertad política en Felipe Ángeles. Es considerada precursora del realismo mágico ya que publicó su novela Los recuerdos del porvenir  (1963) cuatro años antes que Gabriel García Márquez sus Cien años de soledad.  También es vista como un símbolo libertario. En novela destacan, además: Reencuentro de personajes (1982), La casa junto al río (1983), Un traje rojo para un duelo (1996), Busca mi esquela & Primer amor (1998) y La vida empieza a las tres (1997). Las antologías de cuentos de Elena Garro son tres: La semana de colores (1964), Andamos huyendo Lola (1980) y El accidente y otros cuentos inéditos (1997). Sin embargo su cuento más conocido es “La culpa es de lo tlaxcaltecas” (1987).

“La culpa es de los tlaxcaltecas”
La protagonista de “La culpa es de los tlaxcaltecas”, Laura, se mueve en dos dimensiones del tiempo y el espacio. La lógica se rompe a través del contacto entre pasado y presente.  Lo que la protagonista le narra en la actualidad a la sirvienta Nacha es la experiencia de la destrucción de Tenochtitlán, vivida en otro tiempo. Laura, una mujer que, después de una supuesta desaparición de un par días regresa a su casa y sentada en su cocina, a lado de su cocinera Nacha,  empieza a narrar sus encuentros con un indio que supuestamente es su primo-marido, quién la acusa de traidora pero le profesa al mismo tiempo un gran amor y pasión.  Aparece la figura de la Malinche. Los espacios en los que se aparece el indio enigmático son verídicos y claves dentro de la historia. Este cuento es de una estructura narrativa compleja, en la que el lector puede perderse fácilmente en el tiempo y terminar en un limbo, donde no es presente ni pasado, sino un tiempo nuevo. Esto provoca confusiones, además de los símbolos que podemos encontrar en el relato. Los espacios en los que se aparece el indio enigmático son verídicos y claves dentro de la historia.

Comentarios
Puede decirse que este relato representa ese momento de la  mujer que se encuentra en una crisis existencial en su vida, enfrentándose a su yo, lo que la obligará a retroceder a los recuerdos del pasado para comprender y reconstruir su presente. De esa forma la mujer podrá vivir su realidad. De esta forma se demuestra el interés que tenía Elena Garro por la mujer. No sólo crea una conciencia de lo femenino, sino que intenta crear un saber colectivo, quiere que la mujer recuerde su pasado individual para renovarse, y al mismo tiempo que México, como Madre Patria, haga lo propio.


Extra 


Aquí les proporcionamos una entrevista con Elena Garro en Milenio, y dos estudios sobre su obra:  Elena Garro atraviesa el espejo de la historiaanálisis en El País  y “Unbordado mágico: entre vida, historia y fantasía. Elena garro y «La culpa es de los tlaxcaltecas»” por  Dánae Rodríguez Iglesias.  



 

Jorge Ibargüengoitia



JORGE IBARGÜENGOITIA


“Nos despedimos casi de beso, pero cuando los vi de espalda, les menté la madre.” La ley de Herodes


Biografía
Nació en Guanajuato el 22 de enero de 1928. Fue un escritor y periodista mexicano, considerado uno de los más agudos e irónicos de la literatura hispanoamericana y un crítico mordaz de la realidad social y política de su país. Ibargüengoitia fue criado entre mujeres. Entró a la Facultad de Ingeniería de la UNAM, pero la dejó faltándole dos años para terminar la carrera. Posteriormente ingresó en la en la Facultad de Filosofía y Letras. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores y de las fundaciones Rockefeller, Fairfield y Guggenheim. Decidió irse a vivir a París junto con su esposa, la pintora inglesa Joy Laville,  quien fue la encargada de ilustrar las portadas de todos los libros que publicó en la editorial Joaquín Mortiz. En esa época trabajó intensamente en la que sería su séptima novela, situada según se sabe en la época de Maximiliano I y Carlota de México. Fue por este proyecto que se mostró reacio a acudir a un encuentro de escritores en Bogotá. Decidió ir a último momento y abordó el Vuelo 11 de Avianca, en un Boeing 747 que se estrelló cerca del Aeropuerto de Madrid-Barajas, el 27 de noviembre de 1983. Llevaba consigo el borrador de una novela en preparación, el cual se consumió con él. Otros artistas murieron con él en ese accidente. 


Obra  general y características

La obra de Ibargüengoitia es extensa, abarca desde novelas, cuentos y  piezas teatrales hasta artículos periodísticos y relatos infantiles. Ganó el Premio Casa de las Américas con la novela, Los relámpagos de agosto (1965), donde hace una demoledora sátira de la Revolución mexicana. Después escribiría Maten al león (1969), Estas ruinas que ves (1974), Dos crímenes (1974), Las muertas (1977) y Los pasos de López (1982), en las que echó mano del costumbrismo para convertirlo en la base de historias irónicas y sarcásticas. La ley de Herodes (1976) es su antología de cuentos más famosa, contiene relatos basados en hechos autobiográficos. De sus piezas teatrales destacan Susana y los jóvenes (1954), Clotilde en su casa (1955) y El atentado (1963). Su literatura se caracteriza por su  alto sentido crítico, no se salvan ni sociedad ni instituciones. El humor de sus obras consiste en un sarcasmo fino y salvaje. Al sexo lo ironiza y ridiculiza, lo mismo que a los personajes. Denuncia la corrupción en todos los estratos  a través de una ágil prosa  que disecciona y pone en evidencia a sus personajes (del poder político y económico). De esta forma lograba  hacer trizas el mito de las instituciones y del desarrollo estabilizador. En sus obras se puede leer entre líneas esa extraña relación que mantiene el autor con México, una pasión que oscila entre el amor y el odio.


Las muertas
Su novela está inspirada en hechos reales: el sonado caso de Las poquianchis: Delfina (y su hijo Eto), María de Jesús y María luisa González Valenzuela (en la novela se apellidan Baladro), quienes se dedicaban al secuestro y regenteo de jovencitas para la prostitución. Se trata de una crónica novelada, de una historia descarnada y recreada a partir de una investigación periodística.  Aunque es una historia que se presta para recrearla en un ambiente macabro y hostil, Ibargüengoitia logra  construirla de tal manera que nunca se cae en el reino del terror sino en el de la sonrisa plena o la carcajada abierta. Los personajes tienen características de las corrientes de la picaresca y de la comedia de errores, dibujados siempre con gran sutileza y dominio de un lenguaje cada vez más preciso, más directo, más elaborado en su aparente simplicidad. De un hecho real,  Ibargüengoitia  creó un libro que deja a un lado todo sensacionalismo para llegar al escueto e hilarante desarrollo de los hechos.


Comentario 
 Aunque a Ibargüengoitia le molestaba que lo tacharan de escritor humorista, es innegable que en sus obras se encuentra plasmada la visión ingeniosa del mexicano, que tiende a reírse en la desgracia y aparenta que cualquier hecho le hace lo que el viento a Juárez. A diferencia de Revueltas, que hace una crítica despiadada del sistema en sus obras, Ibargüengoitia opta por un camino más “amistoso”. Si fueran instrumentos, la obra de Revueltas sería un mazo, contundente, y la Ibargüengoitia una aguja, que aparentemente no causa ningún daño serio, a menos que sepas donde clavarla, así Ibargüengoitia no hace ataques masivos, pero sí muy certeros.

Extra 
Si el lector gusta comprobar por sí mismo que el humor es algo innato en Jorge Ibagüengoitia, lo invitamos a que lea la novela Las muertas aquí. También le dejaremos la película La ley de Herodes de 1999, dirigida por Luis Estrada, basada en la novela homónima de nuestro autor.